Resultados trimestrales: no hay recesión, pero el mercado toma nota

4/26/20264 min read

Durante las últimos días la tensión de la temporada de presentación de resultados pasó de los bancos a las tecnológicas, pero durante la semana hubieron más casos muy interesantes que revisar en un mercado con "no tanta" exposición como los JP Morgan, Tesla o Intel, de los que ya se ha hablado bastante durante estos días, por lo que dentro de este entorno menos favorecido por la comunidad financiera la pregunta que dominaba esta temporada era clara: si los resultados iban a confirmar una desaceleración fuerte o incluso una recesión.

Después de revisar los números, la respuesta sigue siendo negativa. No hay colapso en ingresos, ni deterioro generalizado en márgenes, ni señales de contracción sistémica. Pero esa no es la conclusión importante. Lo que realmente deja esta temporada es un cambio más profundo: el mercado ya no reacciona a los resultados en sí, sino a lo que implican sobre el futuro. Y cuando esa lectura no es clara, incluso buenos números dejan de ser suficientes.

Industriales: cuando los datos confirman la tesis

GE Aerospace reporta un crecimiento del 25% en EPS junto con un 87% de aumento en nuevos pedidos, en lo que vienen siendo 4 trimestres de crecimiento ininterrumpido. Este segundo dato es el más relevante: indica demanda futura, no solo ejecución pasada. GE Vernova refuerza esa lectura desde la infraestructura energética, impulsada por la IA y el crédito privado, la demanda eléctrica en EE. UU. crece alrededor de 3% anual, impulsada por centros de datos y reindustrialización. Lo que se puede catalogar como que no es una historia de mercado, es consumo real.

Salud: estabilidad con matices

UnitedHealth Group logra mejorar su MLR (ratio de deserciones de Medicaid), señal de que los ajustes de pricing están funcionando, es un resultado que estabiliza expectativas. En cambio, Molina Healthcare enfrenta una dinámica más compleja: la pérdida de miembros de Medicaid deja una base más riesgosa. Esto introduce presión futura sobre costos médicos y desplaza las expectativas hacia horizontes más largos, como 2027. Aquí los resultados no generan entusiasmo, pero sí acotan el riesgo inmediato.

Software: donde el mercado dejó de creerle a los números

Es en el software donde esta temporada revela el cambio más importante, el trimestre de ServiceNow, en términos técnicos, es sólido. La compañía reporta $3.77 mil millones en ingresos (+22%), con $3.67 mil millones en suscripciones (+22%), un RPO cercano a $27.7 mil millones (+~23%) y un margen de free cash flow del 44%, son métricas de alta calidad. Pero el mercado no compra la historia, durante la llamada de resultados, aparecen señales que cambian la interpretación: Hay retrasos en el cierre de contratos, vinculados en parte a factores geopolíticos y la guía implícita de crecimiento futuro se modera hacia niveles cercanos al 17% en CRPO. No es una caída, pero sí una desaceleración. Y luego está la pregunta estructural: qué tanto de su modelo puede ser presionado por la inteligencia artificial. A esto se suma un factor que el mercado empieza a mirar con más rigor: la compañía destina cerca de 15% de sus ingresos a stock-based compensation, esto si bien no impacta caja, pero sí diluye al accionista.

El caso de IBM confirma la misma lógica desde otro ángulo.

IBM reporta $15.9 mil millones en ingresos (+~6%) y un EPS de $1.91, superando expectativas. Su negocio de software crece entre 8% y 11%, infraestructura entre 12% y 15%, y genera aproximadamente $2.2 mil millones en free cash flow. Incluso su exposición a inteligencia artificial es tangible, con un backlog superior a $7 mil millones. No hay debilidad operativa evidente. Sin embargo, la compañía no eleva su guía. Y en un mercado que ya había descontado mejora, eso es suficiente para generar presión. Además, el segmento de consulting —con crecimiento cercano al 1%— sigue actuando como freno estructural. IBM no falla pero tampoco acelera.

Vivienda: resultados condicionados por tasas

En el sector inmobiliario, los resultados no pueden leerse sin el contexto de tasas de interés. Empresas como D.R. Horton, Meritage Homes y PulteGroup reportan una temporada de primavera débil, afectada por el alto costo de financiamiento, hay demanda, pero está restringida. Lo interesante es que los resultados no fueron tan desalentadores como se esperaba en un primer momento y en un entorno de expectativas deprimidas, eso es suficiente para generar rebotes tácticos.

Otro factor a tener en cuenta durante el próximo trimestre es el cambio de modelo de valoración, desde hace décadas la valoración para medir la salud financiera del mercado inmobiliario se hacía mediante las puntuaciones FICO, de la Fair Isaac Corporation, quienes enfrentan la llegada de su primer competidor con VantageScore, esto introduce competencia en un modelo históricamente dominante y pone en riesgo su poder de pricing.

Los resultados no están señalando una recesión, pero sí están marcando un cambio en la lógica del mercado.

  • Cuando los datos confirman una tendencia estructural (industriales), el mercado responde.

  • Cuando los resultados estabilizan (salud, vivienda), el mercado espera.

  • Cuando los números son buenos pero no despejan dudas futuras (software), el mercado castiga.

Estamos nuevamente ante un mercado cambiante, actualmente pensando en varios frentes, la deuda privada, los modelos de negocio SaaS, el conflicto en Irán y, principalmente, en que etapa del modelo económico se encuentran las diferentes economías del mundo, a fin de poder realizar la correcta colocación de recursos, el mercado tiene a estar adelantado entre 6 y 18 meses a los cambios económicos, pero eso se encuentra bastante acortado por la inmediatez de las noticias diarias, por lo que uno siempre debe mantenerse informado y atento a lo que venga por delante.

Elaborado por: Adrián Zambrano